Suena a ciencia ficción, pero los motores iónicos son una tecnología que ya se emplea para propulsar vehículos espaciales.  Para generar empuje, el motor expulsa iones (moléculas cargadas) a alta velocidad. Los métodos que se emplean para ionizar los gases y acelerarlos pueden ser muy diversos, pero generalmente pasan por hacer pasar las partículas bajo la acción de un campo eléctrico o electromagnético.

Pues bien, aunque parezca que estamos hablando de algo que se escapa de nuestras manos, un modelo simplificado fabricado por João Duarte ha resultado  premiado durante la última Maker Faire de Lisboa de 2015. El proyecto no es un motor muy eficiente, no va a conseguir mover la mesa ni va llevar a una sonda a visitar un nuevo asteroide . Sin embargo es un interesante demostrador pedagógico de que es posible crear un crear una corriente de aire sin usar ninguna parte móvil.

La base del proyecto son unas instrucciones básicas publicadas por la revista Make para fabricar un motor iónico con productos convencionales. Por su parte João ha realizado un manual para fabricarlo y ha compartido una serie de piezas impresas en 3D que aumentan las posibilidades de usar la plataforma a nivel educativo.

Solo es necesario para fabricarlo cables, clavos, tuberías de cobre, una impresora 3D y algo de paciencia para bañar en cobre los clavos empleando poco más que monedas y zumo de limón. Ah, y una fuente de alimentación de laboratorio para ponerlo en funcionamiento.

motor ionico impresion 3d

Los clavos y los tubos actúan como electrodos. La diferencia de potencial ioniza el aire y hace que los iones se sientan atraídos por los tubos, que funcionan como electrodo positivo. Se forman pequeños haces de plasma y las partículas cargadas arrastran parte del gas alrededor creando la corriente de aire que buscamos. Sin embargo, si los clavos no están adecuadamente centrados, a la distancia adecuada o si salta un arco eléctrico, el motor difícilmente funcionará correctamente o la eficiencia será muy baja.

Pero bueno, en el espacio no tenemos aire que ionizar y que utilizar para usarlo como propulsante. Por eso es necesario llevarlo en un depósito. Generalmente las sondas espaciales y satélites inyectarían algún gas noble que sea fácil de ionizar, como el Xenon. Este tipo de motores no generan grandes empujes, pero sí que son muy eficientes porque son capaces de acelerar los iones a gran velocidad.

Como se observa, la impresión 3D facilita que se puedan crear impactantes proyectos, tanto productivos como educativos y abren la puerta a acercar a todo el mundo las tecnologías más revolucionarias.